Tras más de siete siglos de tradición, el Reino Unido pondrá fin a los escaños hereditarios en la Cámara de los Lores. El Parlamento aprobó expulsar a los aristócratas que heredaban su lugar en la cámara alta, una práctica que el gobierno calificó de “arcaica y antidemocrática”.
La reforma, impulsada por el primer ministro Keir Starmer, obligará a decenas de duques, condes y vizcondes a abandonar el Parlamento cuando la ley sea sancionada por el rey Carlos III esta primavera boreal. El objetivo es avanzar hacia una cámara más representativa.
SUSCRIBITE a esta promo especial